Haciendo zapping el otro día, estaban en un programa de estos del “cuore” debatiendo sobre el “Caso Malaya” y había dos obreros que habían estado trabajando en casa de Isabel Pantoja haciendo una reforma. Después de hacerle unas cuantas preguntas que no vienen al caso, le preguntó el periodista a los dos hombres “qué les pareció el hecho de que Julian Muñoz hubiese robado todas esas bolsas de dinero siendo Alcalde de Marbella”, a lo que ellos contestaron con gran júbilo y desparpajo que “si pudieran, ellos también lo hubieran hecho”.
Que cada uno saque sus propias conclusiones, pero con esta mentalidad, y considerando al político corrupto un héroe, no vamos a ningún lado.
En estos duros momentos de crisis en que las operaciones a realizar brillan por su ausencia, los clientes nos pagan con mucha dificultad, los proveedores no nos dan crédito y los bancos nos escupen a la cara cuando antes los teníamos en la puerta de la empresa haciendo cola para recoger los pagarés, es cuando vemos la magnitud real de las cosas que están pasando en este país.
Lógicamente, no podemos generalizar, y estoy seguro que hay todavía algún político responsable e íntegro. Pero os puedo asegurar que, o soy un hombre absolutamente desafortunado y por donde paso me lo encuentro yo todo, o aquí tenemos que hacer algo para que estas “corruptelas caciquiles” y “manganchadas” se terminen de una vez por todas.
Existen concejales de Ayuntamientos importantes dando a dedo concursos a empresas, no se sabe por qué razones, utilizando criterios subrealistas y cuando la jugada le sale mal, simplemente anulan el concurso, lo vuelven a sacar para volver asignarlo a dedo.
Estos Ayuntamientos suelen estar gobernados por seres indocumentados que se creen semidioses y que llevan muchos años criando callo con las posaderas pegadas al sillón (que bajo ningun concepto dejaran por sí mismos).
Otros afamados Ayuntamientos fraccionan los concursos públicos y estos no puedan ser paralizados en justicia en caso de anomalías concursales y así gobernarlos a su manera.
En definitiva al final en que siempre sale perdiendo en todo esto es Juan Pueblo, es decir, todos nosotros, las personas de bien que lo único que queremos es salir adelante con nuestros negocios de manera absolutamente honrada y no haciendo mil y una tropelías.
Cuando hay para todos no nos damos cuenta de que estos personajes existen y nos estan robando lo que es nuestro, de empresas competitivas que se ven fuera de concursos incomprensiblemente y que se les valora la oferta técnica por debajo de otras que son mucho peores por criterios totalmente subjetivos y que la única razón ya nos podemos imaginar cual puede ser.
Debemos denunciar al corrupto, tenemos que acabar con la corrupción en la administración a cualquier nivel. Debemos abogar por la transparencia y que los concursos públicos sean adjudicados a las ofertas mas competitivas.
Jose Antonio Ferreira Dapía
Presidente ANERDIPRO